Juan Manuel Fangio nació en la ciudad argentina de Balcarce el 24 de junio de 1911. Tuvo que trabajar un tiempo en el oficio de albañil para ganarse un dinero y poder comprar un coche.
En el primer campeonato que disputa, el de Turismo Carretera, termina en la posición 17 pero en 1940 ya gana con un Chevrolet el Gran Premio Internacional del Norte. Vence en muchas carreras en Argentina y América del Sur, como la Buenos Aires-Caracas donde tuvo un fuerte accidente y en una gira por Europa, en 1949 gana pruebas en San Remo, en Pau, Perpignan, Marsella y en Monza al volante del Ferrari 125 F2. En su primera aparición en la Fórmula 1, en 1950, queda en segundo lugar del campeonato por detrás de Giuseppe “Nino” Farina. Fangio consiguió la victoria con su Alfa Romeo 158 en Mónaco, Bélgica y Francia. En 1951 consigue la victoria absoluta, con el mismo coche, por delante de los corredores Alberto Ascari, que queda segundo, y José Froilán González, tercero. Fue suficiente para él ganar los grandes premios de Suiza, Francia y España. Un año después era el máximo favorito para repetir tÃtulo, incluso habÃa fichado por la marca Maserati pero un inoportuno accidente en Monza antes de empezar oficialmente la temporada le alejó de los circuitos todo el año. La historia de este episodio fue rocambolesca. Un dÃa antes de competir en Italia participó en una prueba en Irlanda del Norte, cogió un avión pero se quedó bloqueado en parÃs por el mal tiempo.
Si pensárselo cogió un coche y condujo toda la noche hasta llegar a Milán. Medio dormido pudo pilotar su nuevo coche que no habÃa llevado nunca antes, el Maserati 2000, se colocó voluntariamente en la última posición en la lÃnea de salida y empezó a adelantar contrincantes hasta que perdió el control de su coche y se empotró contra los protectores del circuito. El resultado fue varias contracturas, traumatismos, lesiones cerebrales y un año completo en el dique seco. Antes de esta desgracia ganó unas cuantas carreras en Brasil, Argentina, Uruguay etc., conduciendo un Ferrari 125.
En su regreso a las pistas de la Fórmula 1 en 1953 consigue ganar el último gran premio de la temporada, el de Italia, en el mismo sitio que habÃa tenido el accidente, pero en la clasificación general sólo consiguió ser segundo por detrás de Alberto Ascari. En la temporada siguiente Fangio consiguió su segundo tÃtulo. Durante las dos primeras carreras, Argentina y Bélgica, corrió todavÃa con Maserati, donde logró sendos triunfos, pero a partir de ese momento estará a las órdenes de Mercedes. Con su nuevo coche, un W196 R, gana en Francia, Alemania, Suiza e Italia. Poco a poco empezaba a hacerse un hueco en la leyenda del automovilismo.
En el año 1955 repetirÃa tÃtulo de manera holgada, con diecisiete puntos de ventaja sobre el segundo. Ganó los grandes premios de Argentina, Bélgica, Holanda e Italia. Pero esta temporada estuvo marcada por las noticias extradeportivas. Su rival en los últimos años, Albert Ascari tuvo un accidente con su Lancia en Mónaco, del que salió ileso, pero sólo cuatro dÃas después perdÃa la vida en una práctica de autos. Por si fuera poco, Fangio estuvo presente en el espectacular accidente de Pierre Levegh en las 24 horas de Le Mans, donde salió por los aires hacia el público envuelto en una bola de fuego y causando la muerte de 80 personas y la de él mismo. Se creó una psicosis tras aquel episodio, se suspendieron algunos grandes premios y firmas como Lancia, absorbida por Ferrari, y Mercedes, renunciaron a seguir compitiendo en la Fórmula 1.
En 1956 debuta con la escuderÃa Lancia-Ferrari y no lo puede hacer de mejor forma, se lleva su cuarto campeonato, el tercero de manera consecutiva, superando a Stirling Moss. Ese año con su Ferrari D50 ganó las pruebas de Argentina, Inglaterra y Alemania y con otros dos segundos puestos fueron suficientes para imponerse a sus adversarios.
En 1957 logrará su cuarto campeonato consecutivo, quinto de su carrera, y que a la postre serÃa el último. Vuelve a competir con la firma Maserati y gana en Mónaco, Francia y en Alemania, donde dio un auténtico recital. Sacó un total de quince puntos a Moss, que conseguÃa su tercer subcampeonato consecutivo.
1958 supuso la despedida de Fangio a la Fórmula 1. Sólo corrió dos grandes premios, el de Argentina, en Buenos Aires, y el de Francia, en Reims. En ambas carreras quedó clasificado cuarto pero en la ciudad francesa se dio una circunstancia digna de reseñar. Cuando Fangio iba cuarto al final de la carrera, se puso detrás de él el lÃder de la prueba Mike Hawthorn, que en un gesto realmente histórico frenó la velocidad de su coche y permitió que Fangio traspasara la lÃnea de meta antes que él para no doblarle. Fue un detalle hermoso que reflejaba claramente el prestigio y la admiración que despertaba un corredor como Fangio. No quiso arrastrarse por los circuitos y se retiró pronto de la Fórmula 1. Ganó su última carrera en su paÃs, en Buenos Aires, con su Maserati 250F, en el Gran Premio de esa ciudad. Durante una carrera en Cuba vivió uno de los momentos más angustiosos de su vida cuando fue secuestrado por un grupo opositor a la dictadura argentina de Fulgencio Batista, la guerrilla del Movimiento 26 de Julio. Fangio estuvo retenido alrededor de un dÃa, unas 26 horas, y lo más extraño es que pasado el tiempo mantuvo contactos amistosos con sus secuestradores.
En 1969 compitió en las 84 horas de Nurburgring.
El 17 de junio de 1995, morÃa el segundo piloto más laureado de la Fórmula 1, recientemente superado por Michael Schumacher, pero el que fue para muchos el mejor corredor que ha existido nunca, ya que fue campeón con ya cuarenta años (la Fórmula 1 no existÃa antes), una edad que ni siquiera tiene todavÃa el alemán.
Su palmarés en la Fórmula 1 es envidiable porque además de ganar cinco tÃtulos, consiguió dos subcampeonatos en todas las ediciones completas que disputó. No tuvo apenas periodo de adaptación al principio, conoció la Fórmula 1 mientras ganaba tÃtulos y al final de su carrera no quiso correr de manera más sosegada, sin el deseo concreto de competir. Era un ganador nato y le encantaba conducir, como se le conocÃa en el mundo del motor sencillamente era “el maestro”.

Enlaces Patrocinados:
Otros Reportajes:
Los más comentados:




Estás en:


Estás en:
MundoMotormanía | Grandes Campeones | Juan Manuel Fangio

