No se trata del título de una película ni nada por el estilo. El nombre de Cromwell responde a la marca del casco que fue talismán para el mejor piloto de la historia del motociclismo.
Le avalan sus 15 campeonatos mundiales en dos categorías: 350 y 500 centímetros cúbicos tras 16 años de corredor. ¿Saben de quién estoy hablando? Giacomo Agostini es la respuesta. Nacido en Lovere (Bergamo) el 16 de Junio de 1942, ha sido el mejor piloto jamás batido. Mítico por su pilotaje y su inconfundible casco Cromwell se ganó la admiración de todos por tener, entre las ya citadas características, tres cualidades de un campeón: necesidad de trabajo, perfeccionismo y velocidad. Su inseparable Cromwell llevaba los colores de la bandera de Italia en posición vertical y las insignias de su escudería. Simplemente, con este complemento y sin hacerle falta un asesor personal, el italiano supo, además de correr como un campeón, diferenciarse del resto de pilotos por su casco.
Mino, como lo llamaban de pequeño, tuvo en las motos su objeto de deseo. Con tan sólo 9 años hizo un pequeño experimento con la motocicleta de su padre para poder llegar a los pedales. Sus primeros pasos fueron con un ciclomotor, “Aquiletto” de la marca Bianchi. Con la mayoría de edad recién cumplida su padre le compró una Morini 175 de 4 Tiempos. Esa moto ya llegaba a una velocidad máxima de 160 km/h. En 1961, con 19 años, disputó su primera carrera en la subida Trento-Bondone donde quedó en segunda posición. Sus ganas de competir eran inmensas y lo probó en 1963 cuando consiguió el campeonato italiano para la escudería Juniors (compitiendo en la clase 175), adjudicándose todas las pruebas. Si esta victoria ya fue una satisfacción para Agostini, ese mismo año le tenía preparado una gran sorpresa. Recibió una llamada de Alfonso Morini para que apoyara a Tarquino Provini en el Gran Premio de las Naciones de Monza.
El desconocido Giacomo Agostini estuvo durante varias vueltas liderando la carrera por delante de los campeones del mundo del momento hasta que su tubo de escape dijo basta y tuvo que detenerse en boxes y abandonar el Gran Premio. Morini, el propietario de la escudería, no se lo pensó dos veces y le volvió a dar la oportunidad de correr para él en la temporada del 1964. Precisamente ese año, Provini, primer piloto de Morini se marchó a Benelli y, de este modo, dejó a la joven promesa como piloto nº 1.
Aún así, las expectativas profesionales de Agostini estaban por encima de quedarse en Moto Morini y, un año después, se marchó a Cascina Costa para firmar como segundo piloto con la escudería MV Agusta, pilotando una 500 de 4 cilindros. Su compañero de equipo y primer piloto era Mike Hailwood. Competía en 2 categorías: 350 y 500 c.c.
En 1966 conquistó su primer título mundial en categoría de 500 c.c. superando a su ex compañero de escudería Mike Hailwood, a quien volvió a ganar en el 67.
A partir del 68, la escudería Honda se retiró de las competiciones, hecho que dejó vía libre a Giacomo Agostini para hacer historia en el mundo del motociclismo. Consiguió hasta 1972 todos los campeonatos de las dos categorías que disputó: 350 y 500 c.c. hasta sumar 10 títulos mundiales consecutivos. Hito histórico en el mundo de las dos ruedas.
Ya en la temporada 73, empezó a destacar la escudería Yamaha y el piloto Phil Read, compañero de equipo de Agostini. Fue un año muy complicado para las MV aunque pudo proclamarse campeón de 350 c.c. Posteriormente, abandonó la escudería para fichar por Yamaha. En el 75 un joven venezolano de tan sólo 20 años, Johnny Cecotto, dejó al italiano sin el campeonato de 350, aunque Agostini logró imponerse en la categoría reina después de una durísima lucha con Phil Read. 1976 fue un año difícil para Giacomo, al retirarse Yamaha de las carreras.
Montó su propia escudería privada aunque con poca fortuna ya que, después de una década, acababa una temporada sin conquistar títulos mundiales. En el 97 disputó algunos Grandes Premios de la mano de Suzuki y en la siguiente temporada, con 35 años, decidió probar suerte en coches, donde después de un duro inicio con las cuatro ruedas, consiguió grandes trofeos.
En definitiva, alcanzó unos números que hasta ahora nadie ha podido superar. 311 victorias en todas las competiciones que disputó, 122 Grandes Premios, 18 campeonatos de Italia, 12 carreras TT y 15 Campeonatos del Mundo de motociclismo. ¿Qué más se puede pedir? Un casco Cromwell, por favor.

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Ha sido muy placentero leer sobre el grandísimo Giacomo Agostini, un hombre que ha ganado más títulos que ningún otro.