Enzo Ferrari nació el 18 de Febrero de 1898 en la localidad italiana de Módena. Hijo de Alfredo Ferrari y Adalgisa Bisbini, tuvo un hermano mayor, Alfredino “Dino”. Su afición por los coches y las carreras no se hizo esperar y con sólo diez años ya asistió como espectador a la “Copa Florio” en Bolonia, que fue ganada por Felice Nazzaro con un Fiat.
Todavía muy joven recibió dos malas noticias, la muerte de su padre y la de su hermano luchando en la Primera Guerra Mundial. Después del conflicto bélico empezó a trabajar como ingeniero. Su trabajo consistía en reparar vehículos de la guerra. La suerte cambió unos años después cuando un amigo lo introdujo como piloto de pruebas en la ciudad de Turín. No tardó mucho en trabajar como piloto oficial para la CMN (Construzioni Meccaniche Nazionali) en Milán. Y el 5 de Octubre de 1919 es la fecha clave en su corta vida hasta entonces, debuta en una prueba automovilística con un C.M.N. Salió a la pista con el número veintinueve y quedó en una muy meritoria cuarta posición.
En los años 20, aquel joven piloto ya formaría parte del equipo de Alfa Romeo y durante tres años se encargaría de pilotar un Alfa 20/40 Bibloque, con el que consigue una victoria en Rávena en 1923 y luego otra en 1924. Tras su triunfo, doble, Enzo decidió tomarse un respiro en su carrera, que había dado sus frutos muy pronto. En su vuelta a las pistas, también obtuvo importantes resultados, el más meritorio un segundo puesto en una carrera que puso contra las cuerdas al gran Nuvolari. El primero de diciembre de 1929, en un momento de crisis mundial, funda la “Scuderia Ferrari”, que en un principio se encargará de los Alfa Romeos. En muy poco tiempo la escudería se convirtió en el equipo más potente creado en ese momento, con medio centenar de pilotos a sus órdenes, los cuales no cobraban un sueldo fijo, sino que lo que ganaban estaba en función de los éxitos en la competición. Hasta el año 1932 los monoplazas que ostentaban el distintivo de la marca Ferrari no llevaron por primera vez el famoso Cavallino Rampante. Los años siguientes iban a estar protagonizados por el absoluto dominio en las carreras de los coches alemanes.
En 1938 aparece la sección Alfa Corse por las presiones que el gobierno fascista de Mussolini estaba realizando. Esta nueva aparición dejaría a un lado a la escudería de Ferrari, llegando a absorberla. Enzo Ferrari fue demandado para su gestión, pero la situación obviamente era en ese momento muy diferente, ya que no disponía de la misma libertad que tenía antes, estaba muy controlado. Todos estos cambios tan importantes más la brillante promoción que estaba consiguiendo dentro de la institución otro ingeniero llamado Wilfred Ricart, provocaron que Enzo se marchara de Alfa Romeo de manera inminente.
Cuando Italia entra en guerra en 1940 Ferrari tendrá que cambiar su actividad y adecuarla a los tiempos con la fabricación de instrumentos militares. Coincidiendo con el final de la contienda, de nuevo Enzo volvería a su trabajo anterior pero ahora con ilusiones renovadas ya que el próximo proyecto era la construcción del primer coche Ferrari. Sería en marzo de 1947 cuando echara a andar el primer vehículo que llevaba su propio nombre, con unos 100 c.v. de potencia. Ese mismo año, en su primera carrera, con Franco Cortese al volante, no tuvo suerte y se retiró, pero la mala fortuna acabó en el Gran Premio de Roma donde consiguió la victoria. Los triunfos no se acabaron ahí, consiguió un total de 10 en las 28 carreras en las que participó en 1948.
En 1950 tuvo lugar el Campeonato del Mundo de Fórmula 1. Pero fue al año siguiente, cuando un monoplaza de su escudería, pilotado por el argentino José Froilán González, quedó en primer lugar, una imagen que se repetiría en muchas ocasiones para alegría de los italianos. Por fin había conseguido derrotar a los Alfa Romeos de ese momento. Hasta 1955 el propio Enzo Ferrari se dedicaba a atender a los clientes que acudían a Módena a comprar alguno de los coches. Las ventas no eran espectaculares, no superaban las 61 unidades al año, pero los compradores eran personas de mucho poder económico y que divulgaban las virtudes del coche por medio mundo, lo que provocó la fama de un coche de lujo al alcance de unos pocos.
Los años finales de la década de los 50 fueron complicados para Enzo. Tuvo que afrontar algunas desgracias muy dolorosas. Por un lado los accidentes de algunos de sus pilotos, a los que les costó la vida conducir su coche, y especialmente por otro la muerte de su propio hijo Dino, un hecho que, como a cualquier padre, le marcaría para siempre. En la década de los sesenta pensó en la posibilidad de ceder la empresa por completo a la Ford, pero finalmente escogió la opción de la Fiat y llegó un acuerdo de coparticipación, que llegaría a ser de participación.
En 1960 le fue otorgado el título honoris causa en ingeniería en la Universidad de Bolonia. En los setenta tuvo grandes rivales en las categorías de Sport-Prototipos y en la propia Fórmula 1. En el primero de los casos tuvo que enfrente a los Porsche 917 que ganaban la mayoría de las carreras; y en el segundo de ellos, en la Fórmula 1, las victorias recaían en Lotus, MATRA, etc. Pero a partir de 1975, la situación dio un giro de ciento ochenta grados, ya que un joven austriaco llamado Niki Lauda, aquel piloto que luego tendría un gravísimo accidente, ganaría los campeonatos de 1975 y 1977. Dos años después repetiría éxito el sudafricano Jody Scheckter.
Pero hubo un piloto que marcó a Enzo desde que le conoció: Gilles Villeneuve.
En sus últimos años prestó espacial atención a las carreras de Fórmula 1, pero siempre controlando lo que se “cocía” en la escudería que llevaba su nombre, incluso él mismo seguía tomando las decisiones importantes, no podía quedarse con los brazos cruzados.
Enzo Ferrari murió el 14 de agosto de 1988, pero el equipo que fundó continúa ahí, ganando títulos con Michael Schumacher y el que le sustituya en el futuro. Ferrari es ahora mismo el equipo más potente de la competición.

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La biografía sobre Enzo Ferrari nos demuestra que su aportación al mundo del motor fue capital. Un antes y un después. Nada sería igual sin los Ferrari.
Muy buena biografía de Enzo Ferrari. Sin dudarlo que Enzo Ferrari creó una marca de coches que están por encima de muchos otros coches.